04-11-2013  (2012 lectures)

La carta pisana

Historia

La Carta Pisana

Todos los tratadistas de temas cartogr√°ficos antiguos o medievales, coinciden en que los portulanos, o cartas de navegaci√≥n ¬Ņ? medievales, aparecen a fines del siglo XIII y que la carta Pisana es la m√°s antigua que ha llegado hasta nosotros, se le denomina Pisana por creerse que apareci√≥ en una antigua familia de la ciudad de Pisa, pero no se ha probado su certeza; se conserva en la Biblioteca Nacional de Par√≠s con la signatura Reserva Ge. B 1118, que la adquiri√≥ en 1839.
Lo mismo que ocurre con el nombre de Pisana, ocurre con el hecho de considerar a los portulanos cartas de navegaci√≥n; todav√≠a nadie ha podido establecer como se puede navegar con ellos (ni siquiera medir en ellos correctamente) de ah√≠ los signos de interrogaci√≥n que he a√Īadido al nombrar la carta.
La carta Pisana es anónima y no datada aunque como la ciudad de Acry (San Juan de Acre) aparece con una cruz de Malta a su derecha La Roncière[1] supone que la ciudad todavía pertenecía a la Cristiandad y la data como anterior a 1290. Con la carta Pisana aparecen las dos características fundamentales de los portulanos, inexistentes en cartas anteriores como la de Sanudo o Pedro Visconte, y que son:

  1. Entrecruzamiento de rectas que parten de una o dos circunferencias dibujadas sobre las cartas, y cuyos puntos de partida est√°n separados por distancias angulares equivalentes a los vientos de la Rosa; es lo que se llama red de vientos y nudos de viento a esos puntos de partida.
  2. Escalas gr√°ficas de distancias.[2]

La carta, abarca la cuenca del Mediterr√°neo y el mar Negro con la precisi√≥n que explicar√© posteriormente; sin embargo toda la parte atl√°ntica espa√Īola y europea es una pura invenci√≥n art√≠stica; la carta ha sido estudiada por todos los cl√°sicos de la cartograf√≠a sin ni siquiera apuntar al hecho de que siendo una carta plana, necesariamente tiene que existir en ella alg√ļn tipo de proyecci√≥n matem√°tica que relacione la realidad geogr√°fica con la representaci√≥n plana que nos ofrece y es que es verdaderamente problem√°tico (ya veremos el por qu√©) deducir del propio mapa sus caracter√≠sticas geom√©tricas, o bien se conocen √©stas con anterioridad o no se pueden encajar los distintos datos que de la carta se van obteniendo.

Fundamentos matem√°ticos de la Carta

La Carta Pisana es hija directa de la Aritmética y Geometría desarrolladas por la Escuela de Sabiduría de Bagdad en el siglo IX, y por tanto cumple las premisas que nos han trasladado Llull, Cresques y Colón[3], y son las siguientes:

El valor del grado de círculo máximo terrestre.

El valor de un grado sobre cualquier círculo máximo terrestre

 


El tama√Īo de la Tierra, para los c√°lculos de esta Carta, es exactamente el mismo que el definido en el siglo XVII, 1 grado de meridiano equivale a 60 millas n√°uticas, 75 millas romanas o 600 estadios ol√≠mpicos.[4]












Un sistema de referencia sobre la superficie terrestre ortodrómico y cuatripolar.

Sistema cuatripolar ortodrómico sobre la superficie terrestre.


Los Polos Norte y Sur coinciden con la intersecci√≥n sobre la superficie terrestre del eje de giro; dado un meridiano cualquiera y a 90¬ļ de la intersecci√≥n de √©ste meridiano con el Ecuador por ambos lados, se sit√ļan los Polos Este y Oeste; las l√≠neas que unen esos polos, son perpendiculares al meridiano base al igual que los meridianos son perpendiculares al Ecuador.[5]










Una proyección cónica de un casquete esférico

La proyección báscia de la construcción de portulanos.


Este sistema de proyecci√≥n es semejante a tener un embudo tapado con una membrana el√°stica por su zona ancha, e inyectar aire por la otra hasta que la membrana se abombe y tome forma de un casquete esf√©rico cuyo radio fuese la longitud del propio embudo. Es una proyecci√≥n muy estudiada, donde cada grado de 60 millas n√°uticas sobre un c√≠rculo m√°ximo se proyecta como un grado de 56 ‚ÖĒ millas de Alfragano sobre el plano de proyecci√≥n.[6]









Distintas proyecciones pueden formar una carta.

Forma simplificada de como construir portulanos con varias proyecciones.


Para imaginarnos como se construye un portulano, debemos pensar en un bal√≥n de f√ļtbol; para armar el bal√≥n se parte de un plano donde se han dibujado una serie de pent√°gonos y hex√°gonos, recortando el exterior y posteriormente cosiendo de determinada forma los bordes. Una vez cosido al hincharlo se forma una esfera casi perfecta; pues podemos pensar que cada una de esas figuras geom√©tricas es un plano de proyecci√≥n para construir portulanos; podemos construir cartas con uno s√≥lo de esos pol√≠gonos, o con varios; puede ocurrir en √©ste caso que dichos pol√≠gonos tengan una arista com√ļn y no necesiten ser acoplados o que deban acoplarse ya que aunque sobre la esfera formen un conjunto, no lo hacen sobre el plano.





Unos ejes de coordenadas sobre la esfera que ser√°n los ejes de la carta

Referencia portulanos.png


Se toma una l√≠nea Norte-Sur (para nosotros meridiano, que es una palabra del siglo XVI) que sea la del puerto de salida; y se toma por ese mismo punto la l√≠nea Este-Oeste correspondiente. En ese punto se sit√ļa el centro (o uno de los centros) de proyecci√≥n de la carta; sobre la carta tendremos un sistema de dos l√≠neas perpendiculares con el origen en el puerto de salida; las distintas l√≠neas Norte-Sur y Este-Oeste se trasladan a la carta como l√≠neas perpendiculares a los ejes de referencia.





La ley isl√°mica de la equivalencia de las leguas.

Equivalencia de leguas.png


Con todo lo anterior se cumple que:
Una legua de 4 millas romanas sobre la superficie terrestre, equivale en la carta a una legua de 3 millas de Alfragano sobre la línea Este-Oeste de referencia.
Es lo que yo he denominado por su origen Ley de islámica de equivalencia de las leguas. Es la que enuncian tanto Ramon Llull como Cristóbal Colón en sendos escritos[7].



Con todo este desarrollo previo es como estamos en condiciones de comprender el dise√Īo y utilizaci√≥n de ese documento.

La morfología de la carta

Conociendo los fundamentos utilizados para la confección de la carta, voy a intentar reconstruir como el cartógrafo pudo realizarla, las funciones que tenía (si es que tenía alguna aparte de la puramente descriptiva) y demostrar que efectivamente se cumple en ella la Ley islámica de la equivalencia de las leguas. Para ello vamos a fijarnos en líneas que existen en la carta de forma muy marcada:

Líneas básicas en la Carta Pisana

Como ya expliqu√© en el apartado anterior aparecen los c√≠rculos de vientos (aunque la zona de Levante est√° muy deteriorada todav√≠a se distinguen trazos de ese c√≠rculo) sobre los que se sit√ļan los nudos de vientos, el punto donde ambos c√≠rculos son tangentes recibe el nombre de ombligo. He trazado dos l√≠neas Norte-Sur (meridianos) aunque no aparecen como tales en la Carta, y si aparecen paralelos que com ya he explicado son l√≠neas que unen los polos Este y Oeste, la duda inicial es si son perpendiculares al meridiano m√°s occidental, al m√°s oriental o al que pasa por el ombligo, con la informaci√≥n que se deduce de la carta es imposible saberlo y hay que utilizar procedimientos indirectos para deducirlo como m√°s adelante veremos.
He remarcado el c√≠rculo que contiene la escala horizontal, pero no lo he hecho con las vertical porque pr√°cticamente ha desaparecido. Con ello podemos decir que he remarcado las l√≠neas que seg√ļn los tratadistas definen la esencia de los portulanos.

Líneas que definen el mar

La l√≠nea principal que, en esta carta, nos va a definir el mar, es la l√≠nea Este-Oeste que pasa por el ombligo de la carta; independientemente de cual sea la l√≠nea Norte-Sur que el cart√≥grafo tom√≥ como referencia, la l√≠nea que acabo de mencionar es la de mayor longitud en la carta, de ah√≠ que, l√≥gicamente, sea la utilizada para contar las leguas de 3 millas de Alfragano; la segunda l√≠nea aunque la he dibujado como una l√≠nea recta no es as√≠ en esta proyecci√≥n; se corresponde con el paralelo 36¬ļ N, el llamado eje del Mediterr√°neo y va a ser de utilidad para compararlo con otro tipo de proyecci√≥n.

Puntos singulares en el eje horizontal

En la línea Este-Oeste que hemos tomado como referencia, aparte del ombligo hay dos puntos singulares, el primero de ellos Tortosa sobre la desembocadura del Ebro, y el segundo, coincidiendo con la intersección del eje con la circunferencia oriental de los nudos de viento otra Tortosa, que era conocida en su época como Tortosa de Ultramar, y que el cartógrafo ha dibujado en una posición que no es la correcta, está un poco más al sur.

El Mediterr√°neo de la carta Pisana sobre la carta n√°utica del Mediterr√°neo

Sobre la carta he remarcado las costas mediterr√°neas, las he extra√≠do y las he superpuesto a una proyecci√≥n de Mercator, para lo cual he ajustado de forma compensada la longitud de forma que coincida con la de los meridianos de Tortosa y Gibraltar de la Mercator, y he dejado la altura que resulto del ajuste. Posteriormente he tenido que girar unos 12¬ļ en el sentido de las agujas del reloj para que ambas costas quedasen lo mejor emparejadas posible. Ya vemos las deformaciones existentes (atenci√≥n que son distinta proyecci√≥n y no pueden ser iguales, y si "ajustamos" por un lado se "desajustan por otro", el ombligo queda desplazado aproximadamente medio grado hacia el Este con respecto a la posici√≥n real que deb√≠a tener en la Mercator, y el paralelo 36¬ļ N. tampoco queda horizontal si no ligeramente elevado hacia el Este. Podemos ver la posici√≥n real de "Tortosa de Ultramar". Hay un detalle importante, la pen√≠nsula It√°lica por su zona sur tiene una distancia bastante semejante entre las puntas de Apulia y Calabria, mientras la zona norte parece haberse abierto deformando la forma de "bota" con una boca muy ancha pero creciendo desde abajo hasta arriba. Se comprende que haya habido que girar las costas hacia el Este puesto que la l√≠nea Este-Oeste (que en esta proyecci√≥n no es una recta, aunque yo la haya dibujado como tal) en la Carta Pisana es casi horizontal, mientras que aqu√≠ lo que deb√≠a ser horizontal es el "eje del Mediterr√°neo".

Las líneas de referencia de la Pisana sobre la superficie terrestre.

A continuaci√≥n situar√© las l√≠neas de referencia de la Pisana sobre la superficie terrestre; para ello sit√ļo en primer lugar y en forma aproximada el ombligo y desde all√≠ trazo la ortodr√≥mica que une dicho punto con Tortosa del Ebro y la prolongo por ambos lados (l√≠nea blanca de la figura de la derecha) Por otro lado, desde Tortosa del Ebro trazo una ortodr√≥mica perpendicular al meridiano que pasa por la ciudad (l√≠nea roja de la figura) y ya vemos que se nos va muy desviada del ombligo Por lo tanto el eje horizontal de referencia de la Pisana, es el que pasa por el ombligo y Tortosa del Ebro, y la l√≠nea Norte-Sur de referencia es el meridiano perpendicular a dicha l√≠nea y que he dibujado con una l√≠nea tambi√©n blanca.
Si ahora nos vamos hacia la costa oeste del mar, vemos que el punto marcado como Levante no coincide con la posici√≥n real de "Tortosa del Ultramar" pero no es nada extra√Īo; en primer lugar he calculado la posici√≥n del ombligo por medidas sobre la carta, y en segundo lugar el cart√≥grafo autor del documento y yo utilizamos distintas tecnolog√≠as de dibujo con muy distintas precisiones, tanto en la t√©cnica somo en las coordenadas de posici√≥n de los puntos. Hubiese sido asombroso una coincidencia absoluta de ese punto. Para todo el trabajo que resta considerar√© que la posici√≥n "real" de Tortosa de Ultramar" es la del punto de "Levante" marcado en rojo.
La cuesti√≥n es la siguiente ¬Ņpor qu√© el cart√≥grafo se ha llevado la posici√≥n de "Tortosa de Ultramar" a ese punto tan extra√Īo en la carta?

Referencia horizontal de la carta, en la carta y sobre la realidad

La figura de la izquierda nos explica la situaci√≥n, desde el ombligo a la posici√≥n de "Tortosa de Ultramar" en la carta hay un eje distinto que sobre la realidad ¬Ņpor qu√©? porque el cart√≥grafo utiliza dos proyecciones c√≥nicas de Alfragano y el resultado es una proyecci√≥n del tipo 2 de la figura 4 del apartado anterior; es necesario girar una proyecci√≥n respecto a otra para que todo quede alineado. No es capricho cartogr√°fico el hecho de utilizar dos proyecciones, porque sobre la carta las l√≠neas Norte-Sur son paralelas y perpendiculares a la l√≠nea de referencia Este-Oeste; pero la realidad no es tal, la realidad es que contra m√°s nos alejemos del centro de proyecci√≥n menos paralelas dejan de ser las l√≠neas Norte-Sur por lo que conviene ir corrigiendo las deformaciones reales utilizando proyecciones sucesivas. En este caso el cart√≥grafo ha utilizado como centros de proyecci√≥n la intersecci√≥n de la l√≠nea de referencia con el meridiano m√°s al occidente de la carta, y el ombligo del portulano. Las proyecciones que tienen el centro en esos puntos y un semi√°ngulo de validez de 33 ‚Öď¬ļ nada tienen que ver con los c√≠rculos de vientos dibujados en la carta, dichos c√≠rculos √ļnicamente nos marcan la situaci√≥n del ombligo que es el segundo centro de proyecci√≥n.

Linea de preparación de la carta
Dibujando la carta

Ahora ya conocemos la trampa que hizo el cart√≥grafo para dibujar la carta; parti√≥ de un mapa ya hecho, situ√≥ "Tortosa de Ultramar" mas al norte, justo los grados necesarios para que al cortar y girar el mapa quedase en su sitio, y redibuj√≥ el mapa con esa zona girada, llenado las zonas que yo he dejado vac√≠as. Resulta evidente que la funci√≥n de la carta es la de navegar entre ambas Tortosas, y que tanto los c√≠rculos de viento, como las rejillas que parecen medidas alrededor de ellos, son pura parafernalia para mejor enga√Īar a los incautos, porque adem√°s cart√≥grafos o marinos que conociesen el Reino de Ultramar sab√≠an que la posici√≥n en la Pisana de "Tortosa de Ultramar" era err√≥nea y el aspecto del mapa que parece a medio concluir hace que nadie pudiera interesarse por lo que all√≠ est√° reflejado. La carta pisana es un mapa secreto para navegar, √ļnica y exclusivamente, desde Tortosa del Ebro a Tortosa de Ultramar.
Falta por demostrar numéricamente que efectivamente eso es verdad y que se cumple la Ley islámica de la equivalencia de las leguas. Lo que si es muy sencillo deducir es como se construyó la carta; se parte de la distancia entre ambas Tortosas y se calcula la línea que las une; calculada esa línea se calcula el meridiano que es perpendicular a ella y se dibuja, se dibuja el ombligo como punto medio de la distancia entre el origen de referencia (intersección del meridiano con la línea Este-Oeste que une ambos puertos) y Tortosa de Ultramar, y a partir de ahí todo lo demás, como ya he explicado, son adornos parafernálicos.

La metrología de la carta

Con las fotos que poseo donde consta una escala al lado de pergamino (primera figura del apartado anterior) para poder comparar las distancias que se midan, voy a expresar las unidades de la √©poca con la cual fue dibujada la carta (dedos de Al-Mamun) y las leguas de Alfragano que existen entre los puertos de partida y llegada, para poder compararlas con las leguas de 4 millas romanas que nos proporciona la medida directa sobre la superficie terrestre. Ya he dejado claro que la Pisana es un portulano muy singular, y que la mayor√≠a de dibujos geom√©tricos que all√≠ constan no pasan de ser puro adorno para encubrir la verdadera utilizaci√≥n de la carta; sin embargo no debemos pensar que esos adornos se han hecho de forma est√ļpida y sin ning√ļn sentido, de ah√≠ que sea conveniente revisar los escrito por el profesor Laguarda Tr√≠as:

El reticulado exterior a los círculos de viento en la carta Pisana.
...las zonas geogr√°ficas citadas fuera de los c√≠rculos quedan privadas de rumbos[8] por lo cual el navegante cuyo barco se encuentre en uno de esos lugares se ve en la imposibilidad de orientarse[9]y situar su nave. Para remediar tan serio inconveniente y salir del atolladero, el autor del mapa no encontr√≥ otra soluci√≥n que utilizar el procedimiento de Marino de Tiro hasta entonces empleado en la construcci√≥n de las cartas n√°uticas y que consist√≠a en recubrir todo el campo de la carta con un reticulado de cuadros iguales, con los lados orientados seg√ļn los puntos cardinales y con un valor de 50 millas romanas cada lado...

Ya sabemos el por qué el cartógrafo utilizó el reticulado exterior de los círculos, para que todos aquellos que viesen la carta pensasen que estaba basada en las cartas tipo Marino de Tiro que ya eran ampliamente conocidas por el Mediterráneo y llegasen a la misma conclusión que Laguarda, que la escala era la misma que la de aquellos mapas: 500 estadios por grado, es decir 50 millas náuticas por grado y 50 millas romanas en las escalas de los mapas. Lo que no podemos saber es si los círculos de viento ya existían en otras cartas de la época o directamente fueron una creación del autor de la Pisana, si es así podemos justificar su creación en base a lo explicado por Laguarda sobre la orientación de los lados de los cuadrado siguiendo los puntos cardinales. Las proyecciones de la Pisana no utilizan los puntos cardinales a los que nosotros estamos acostumbrados, Norte y Sur en el eje de rotación de la Tierra y Este y Oeste en el infinito donde se unen los planos que forman los paralelos de nuestro sistema de coordenadas, en la Pisana el Este y el Oeste son dos puntos situados sobre el Ecuador, y eso podría ser un indicativo de que en esas zonas (y en otras más que no resultaba conveniente indicar del todo, para mantener oculto el significado de la carta) ya no se utilizaban los puntos cardinales al estilo de Marino de Tiro. Es una especulación pero hasta que no tengamos un portulano anterior a la Pisana y podamos estudiar la función de esos círculos de vientos es una idea válida.

Los círculos de escalas en la carta Pisana

Al estar condicionado por la cuadrícula de Marino de Tiro, Laguarda lee así las escalas:

...cabe se√Īalar que las escalas gr√°ficas de la carta pisana son dos, encerradas en c√≠rculos; cada una consta de cuatro divisiones de 50 millas cada una; dos de ellas, contiguas, est√°n subdivididas en 10 partes cada una, y las otras se encuentran en blanco..."[10]

Parece claro que la necesidad de utilizar el valor de 50 millas ha condicionado la lectura de las escalas gr√°ficas de la carta; como se puede ver en la imagen de la derecha, la l√≠nea de la escala est√° dividida inicialmente en dos zonas iguales, una de ellas a su vez dividida en otras dos del mismo tama√Īo, y la zona restante dividida en 20 partes, seg√ļn los tratadistas cada una de esas zonas vale sobre la superficie terrestre 50 millas romanas, pero la zona de veinte divisiones nos indica claramente que esa mitad corresponde a un grado cuyo valor es de 20 leguas de 3 millas n√°uticas, as√≠ que los tratadistas han tomado para esta carta un valor de 100 millas romanas (80 millas n√°uticas) para el valor del grado sobre la superficie terrestre, y al utilizar una unidad de medida de mayor longitud las medidas sobre la carta son en valor num√©rico menores que las reales en la proporci√≥n de 6/8 es decir 3/4.

La escala real para medir sobre la carta

Gracias a que la imagen en alta definición trae consigo una escala de medida real (así como una escala cromática) podemos ajustar la escala de nuestro programa CAD para así leer sobre la carta las medidas que mediríamos con una regla graduada en cm. sobre el original de la propia carta. El valor básico lo muestro en la imagen de la izquierda, los diez centímetros reales, mi programa los lee como 4,79 cm, a partir de ahí lo que hay que hacer es ajustar la escala del programa para que ese valor sea de 10 cm, y el resultado serán las medidas sobre la propia carta.

Las medidas reales sobre la carta Pisana

Lo primero que observamos es la deformaci√≥n del c√≠rculo de vientos m√°s occidental (el √ļnico completamente visible) que tiene 40 cm (y no es casualidad) en su eje horizontal mientras que el vertical marca 38,61 cm, la reducci√≥n es del orden del 3,5%. En la escala hay una cota que abarca las tres cuartas partes de la longitud del total de la escala cuyo valor es de 4,08 cm, es decir 2 dedos de Al-Mamun, lo que nos va a permitir medir la carta con las unidades en las que fue dibujada: dedos de Al-Mamum lo que claramente indica su origen isl√°mico.

Las medidas de la carta en dedos de Al-Mamun

He ajustado el valor de la escala del programa para el n√ļmero que los metr√≥logos proporcionan como el del dedo de Al-Mamun, aunque es una inconsistencia puesto que no se ten√≠a en esa √©poca la precisi√≥n necesaria para medir en cent√©simas de mil√≠metro, ese es un valor adoptado estad√≠sticamente de multitud de medidas, pero sin sentido real; no obstante lo he utilizado, con lo cual vemos que el valor de un grado sobre la carta (56 millas y ‚ÖĒ) es el de ‚ÖĒ de dedo, y a√ļn as√≠ no ten√≠an instrumentos capaces de dividir esa distancia en 20 partes iguales, de ah√≠ que las subdivisiones est√©n trazadas a mano. L√≥gicamente el di√°metro del c√≠rculo de vientos deb√≠a ser de 20 dedos (marca 19,61 lo que nos indica que en sentido horizontal la carta tambi√©n ha encogido casi un 2%, mientras que la retracci√≥n en t√©rminos absolutos del eje vertical (el c√°lculo anterior era en relaci√≥n al eje horizontal) es del orden del 5,8%

Las distancias de la carta Pisana en grados

Una vez ya tenemos los valores en las unidades con las que fue dibujada la carta, vamos a trasformar esas unidades en las que a nosotros nos interesa para poder compararlas con las que actualmente medimos sobre la superficie terrestre; en primer lugar utilizaremos los grados y hay que tener en cuenta que esos grados no son el ángulo que forman los meridianos que pasan por los dos puntos de medición, si no la longitud de la ortodrómica que pasa por ambos puntos.
La figura de la derecha nos muestra los valores redondeados, y para la distancia entre ambas Tortosa obtenemos un valor de 26 ¬ĺ¬ļ (26,73¬ļ) un valor al que si a√Īadimos la distancia entre Tortosa del Ebro y el primer meridiano nos da 29 1/2¬ļ como la distancia entre el Poniente y el Levante de la Carta, lo que significa que hubiese bastado con una √ļnica proyecci√≥n c√≥nica de Alfragano (semi√°ngulo del cono aproximadamente 33 ‚Öď¬ļ) para realizar la carta, y pone en evidencia la intenci√≥n del cart√≥grafo de evitar que fuese conocida la utilizaci√≥n que tendr√≠a esa carta.
Ahora, para verificar mi teor√≠a nos interesa tener esos valores en leguas de a 3 millas de Alfragano, es decir tomar como unidad una de las veinte subdivisiones en las que est√° divida el tama√Īo de la escala correspondiente al grado.

La carta en leguas de 3 millas de Alfragano

El resultado lo tenemos en la figura de la izquierda, en la carta, la distancia desde Tortosa del Ebro a Tortosa de Ultramar, por una ortodrómica que las una, vale 541 leguas de 3 millas de Alfragano.

Distancia medida entre Tortosa del Ebro y Tortosa de ultramar.

Cuando sobre Google Earth medimos esa distancia (en millas náuticas) obtenemos un valor de 529 leguas de 4 millas romanas (por supuesto esa distancia es calculable mediante el triángulo esférico que une ambas ciudades con el polo norte). Evidentemente no se puede obtener exactamente el mismo resultado, por un lado por la diferencia de coordenadas de ambas ciudades utilizadas por el cartógrafo y las mías (Google Earth) y ya he mostrado las deformaciones de la carta, no obstante la diferencia es de 12 leguas es decir del 2,2% la desviación es menor que las propias deformaciones sufridas por la carta, así que se puede considerar que la Ley islámica de la equivalencia de las leguas se cumple totalmente en la carta Pisana.
Como yo he estudiado √ļnicamente tres portulanos, tengo que recurrir nuevamente a Laguarda:

... A partir de 1327, durante todo un siglo, las cartas n√°uticas muestran el empleo del m√≥dulo de 56 ‚ÖĒ millas al grado y la legua de 3 millas. El hecho de que ninguna carta n√°utica anterior al a√Īo 1424 acuse un valor basal diferente de 170 millas, lo que supone e uso general del indicado m√≥dulo dl grado y la expresada equivalencia de la legua, es s√≠ntoma bien persuasivo de que esos valores no fueron establecidos arbitrariamente por los cart√≥grafos sino que constituyen resultados aceptados universalmente...[11]

Lo extra√Īo es que Laguarda no haya reconocido ese m√≥dulo en la carta Pisana, su obsesi√≥n por relacionar los portulanos con el mapa de Marino de Tiro le hizo ver las dos partes de la escala del mapa como cuatro, y asignar a cada una de ellas el valor de las 50 millas del m√≥dulo del alejandrino. Por otro lado, los tratadistas han tomado el valor del m√≥dulo de 56 ‚ÖĒ que se deduce de las cartas como valor sobre la superficie terrestre, cuando es una valor que est√° claramente sobre la propia carta. Todos esos portulanos que menciona Laguarda cumplen la Ley Isl√°mica de la equivalencia de las leguas si se sabe encontrar en ellos la l√≠nea b√°sica de referencia Este-Oeste ya que es sobre esa l√≠nea donde se han de contar las leguas de 3 millas de Alfragano.
En consecuencia:

TODOS LOS PUNTOS EXPUESTOS EN EL APARTADO 2 DE ESTE TRABAJO, SON CIERTOS, Y PUEDEN EXTENDERSE A TODOS LOS PORTULANOS ANTERIORES AL A√ĎO DE 1424

 

LA CARTA PISANA ES UNA CARTA CON UNA RUTA "SECRETA" PARA NAVEGAR DESDE TORTOSA DEL EBRO A TORTOSA DE ULTRAMAR. ES POR TANTO UNA CARTA TEMPLARIA.

 

Referencias

  1. Jump up ‚ÜĎ Citada por Laguara Tr√≠as en: Laguarda Tr√≠as, Rolando. Introducci√≥n a la cartolog√≠a portulana. Urugay 1998. p 111
  2. Jump up ‚ÜĎ Laguarda Tr√≠as, Rolando. Estudios de cartolog√≠a. Madrid. 1981. p 3-11
  3. Jump up ‚ÜĎ Se puede ver en mi art√≠culo:Los dos mapas de Col√≥n en el Primer Viaje.
  4. Jump up ‚ÜĎ Esta es una hip√≥tesis propia que proviene de los estudios realizados que muestro en el art√≠culo de la referencia anterior.
  5. Jump up ‚ÜĎ presentado en el Congreso internacional V centenario de la muerte del Almirante Valladolid. Mayo 2006, y en el Tomo II de las Actas se encuentra la ponencia Hurtado Garc√≠a, Jos√© Antonio. La longitud del occidente y la latitud del equinoccial: un sistema de coordenadas geogr√°ficas, ortogonal, in√©dito.
  6. Jump up ‚ÜĎ La proyecci√≥n fue presentada en la misma ponencia de la referencia anterior, y un estudio matem√°tico detallado de la proyecci√≥n se puede leer en Robles Mac√≠as, Luis A. "Coordinates, Serie A, n¬ļ 9, mayo 24, 2010. Juan de la Cosa's Projection: A Fresh Analysis of the Earliest Preserved Map Of the Am√©ricas y en castellano en La proyecci√≥n de Juan de la Cosa
  7. Jump up ‚ÜĎ Se pueden leer en mi art√≠culo:Los dos mapas de Col√≥n en el Primer Viaje.
  8. Jump up ‚ÜĎ En realidad no son rumbos, si no vientos, y lo que ocurre es que no se dibujan no que no existan tal y como se puede ver en otros portulanos exteriores.
  9. Jump up ‚ÜĎ Si como afirma Laguarda y otros tratadistas la carta est√° constru√≠da con la br√ļjula y los navegantes se orientaban en esa carta por ese instrumento, no entiendo la raz√≥n de por qu√© no se puede utilizar la br√ļjula en el exterior de los c√≠rculos de viento; es una inconsistencia mas sobre la teor√≠a de la br√ļjula en los portulanos.
  10. Jump up ‚ÜĎ Laguarda Tr√≠as, Rolando. Introducci√≥n a la cartolog√≠a portulana. Montevideo. 1988. p 114
  11. Jump up ‚ÜĎ Laguarda Tr√≠as, Rolando. La aportaci√≥n cient√≠fica de mallorquines y portugueses a la cartograf√≠a n√°utica en los siglos XIV al XV. Madrid.1963. p. 61




versió per imprimir

Comentaris publicats

    Afegeix-hi un comentari:

    Nom a mostrar:
    E-mail:
    Genera una nova imatge
    Introdu√Įu el codi de seguretat
    Accepto les condicions d'ús següents:

    Per a participar en els comentaris l'usuari es compromet a complir i acceptar les següents normes bàsiques de conducta:

    • Respectar les opinions de la resta dels participants al fòrum, tot i no compartir-les necessàriament.
    • Abstenir-se d'insultar o utilitzar un llenguatge ofensiu, racista, violent o xenòfob, i no tenir cap conducta contrària a la legislació vigent i a l'ordre públic.
    • No enviar cap contingut amb copyright sense el permís del propietari. Si es considera oportú facilitar continguts d'internet amb copyright, cal escriure la URL completa perquè els altres usuaris puguin enllaçar-hi i descarregar-se els continguts des de la pàgina propietària.
    • Publicitat: No es permet enviar continguts promocionals i/o publicitaris.