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La lengua de Colom

Nito Verdera (Joan Verdera i Escandell, nacido en 1934), marino y periodista, ha escrito algunos libros sobre la teor√≠a del Col√≥n ibicenco. Un buen amigo me pas√≥ el siguiente art√≠culo, el cual expongo aqu√≠ por su alta calidad cient√≠fica y expositiva. En √©l se demuestra que Crist√≥bal Col√≥n nunca domin√≥ la lengua italiana (al menos, la escrita), lo cual induce a pensar que su relaci√≥n con G√©nova no fue tan intensa y prolongada como presume la tesis llamada ‚Äúgenovista‚ÄĚ.

La lengua de Colón, el italiano?

De sorprendente puede calificarse el hecho de que Cristoforo Colombo,¬†nacido en la Liguria italiana en 1451, escribiera en castellano al Banco de San Giorgio de G√©nova, al igual que mantuviera una extensa correspondencia en esta misma lengua con¬†Nicol√°s Oderigo, embajador genov√©s en Castilla, y con su gran amigo y protector, tambi√©n italiano, fray Gaspar Gorricio. A sus hermanos Bartolom√© y Diego, supuestamente¬†genoveses, les escrib√≠a en castellano y hasta en caracteres desconocidos. C√≥mo puede explicarse que¬† Cristoforo Colombo, o el Col√≥n ligur [expresi√≥n utilizada por Pietro Martire¬†d'Anghiera], que hasta los 22 o 25 a√Īos residi√≥ casi permanentemente en G√©nova y Savona, ya utilizara el castellano en Portugal, tres a√Īos antes de llegar a Castilla?

Nadie puede negar que el Almirante tenía conocimientos de la lengua italiana, porque en un libro de su propiedad (Historia di Plinio, escrito en italiano y conservado en la Biblioteca Colombina de Sevilla), hallamos la siguiente nota marginal escrita por Colón:

..Del ambra es çierto nascere in India soto tierra, he yo no ha fato caure in molti monti in la isola de Feyti uel de Ofir uel de Cipango, a la cuale habio posto  nome Spagnola, y ne o trouato pieça grande como el capo, ma no tota chiara, saluo de chiaro y parda, y otra negra; y ve n'e asay..

Significado en castellano: ‚Äú..Es cierto que el √°mbar nace en la India bajo tierra y yo hice excavar en muchos montes de la isla de Feyti (Hait√≠) o el Ofir o el Cipango, a la cual hab√≠a puesto el nombre de Espa√Īola, y all√≠ encontr√© una pieza grande como la cabeza, pero no toda clara, siendo entre clara y oscura y otra negra, y hay bastante..‚ÄĚ

Son palabras no italianas:

del - es cierto - tierra - yo - pieça - como - el - y - pardo - otra - negra.

Esta redacci√≥n no puede atribuirse a una persona que tuviera el italiano como lengua materna. Salvador de Madariaga [Vida del Muy Magn√≠fico Se√Īor Don Crist√≥bal Col√≥n, Buenos Aires, 1958, p. 73] califica el texto como ‚Äúuna jerga indescriptiblemente c√≥mica en la que¬†las palabras italianas o pseudoitalianas ni siquiera son mayor√≠a en un contexto italiano-castellano-portugu√©s‚ÄĚ, para a√Īadir que ‚Äúes tan disparatado, que, de no ser ap√≥crifo, s√≥lo puede explicarse por un momento de aberraci√≥n mental‚ÄĚ.

Entre las numerosas notas y apostillas de Colón en sus libros de lectura, todas en castellano y latín, hay otra corta en italiano, en el Libro de Profecías [Biblioteca Colombina de Sevilla]:

..Doppo el pecato delli primi parenti cadendo l¬īhomo de male en pegio perdete la simiglian√ßa de Dio et, como dice el psalmista, prese similitudine de bestia..

En castellano traducir√≠amos: ‚Äú..Despu√©s del pecado de los primeros padres cayendo el hombre de mal en peor perdi√≥ la semejanza de Dios y, como dice el salmista, tom√≥ la semejanza de bestia..‚ÄĚ. En este caso, el, en, como, de tampoco son palabras italianas. As√≠ que este supuesto "genov√©s", Col√≥n, solamente nos ha dejado dos notas escritas en¬† "italiano". Nada en portugu√©s ni, tampoco, que se sepa, en dialecto genov√©s. A excepci√≥n de los textos antes citados, el resto de su numerosa correspondencia, bien sean documentos aut√≥grafos o de copistas, est√°n escritos en castellano.

Pero ni siquiera en esta lengua escribía con soltura. A este respecto, fra Bartolomé de las Casas dice lo que sigue:

..Todas estas son sus palabras formales, algunas dellas no de perfecto romance castellano, como no fuese su lengua materna del Almirante.

En este paso hace mención el Almirante de muchos puntos de tierra e islas e nombres que les había puesto, pero no parece cuando, y en esto y en otras cosas que hay en sus itinerarios, parece ser natural de otra lengua, porque no penetra del todo la significación de los vocablos de la lengua castellana, ni del modo de hablar della.

Estas son sus palabras, y no muy polidas en nuestro romance, pero, cierto,no por eso dignas de desechar..

Todas estas son palabras del Almirante, con su humilde y falto de la propiedad de vocablos estilo, como quien en Castilla no había nacido.

Estas son sus palabras, puesto que defectuosas cuanto a nuestro lenguaje castellano, el cual no sabía bien, pero más insensiblemente dignas.

Hay otro testimonio importante relacionado con la lengua que hablaba Colón al llegar a La Rábida (Huelva). Es el de García Hernández, físico (médico) de Palos, que en ocasión de los pleitos colombinos declaró:

E que estando ally ende este testigo un frayle que se llamaba fray juan peres q'es ya defunto quiso hablar con el dho don crystobal colon e viendole des posysion de otra tierra e reyno ageno a su lengua le preguntó…

(Nito Verdera: Cristóbal Colón, catalanoparlante, Editorial Mediterrània, Ibiza, 1994.)

Léxico coloquial colombino

En¬†Crist√≥bal Col√≥n, catalanoparlante (pp. 97- 150) he analizado 63 palabras o expresiones usadas por el Almirante, no escogidas al azar, sino por sus singularidades. No estoy de acuerdo con la interpretaci√≥n que de ellas se hab√≠a dado por parte de historiadores y fil√≥logos (especialmente Consuelo Varela, Juan Gil y Ram√≥n Men√©ndez Pidal). Entiendo que solamente se explican desde la lengua catalana. El resultado es que 61 de ellas (el 96,8%) tienen presencia en catal√°n, 31 (42,9%) son √ļnicamente catalanas, 22 (34,9%) son usuales en castellano y catal√°n, y 4 (6,4%) son comunes al catal√°n, castellano y portugu√©s. Hay una palabra com√ļn al catal√°n y portugu√©s, y otra en √°rabe; a otra la considero un h√≠brido del catal√°n, portugu√©s e italiano; otra es tambi√©n com√ļn al catal√°n, portugu√©s e italiano; y hasta hay una no clasificada en ning√ļn idioma. Hay un grupo de seis palabras al que denomino especial, que supone el 9,5% del total analizado. Son las siguientes:

  • Mozada (mordisco, bocado): com√ļn al catal√°n y al gallego-portugu√©s.
  • Burcam¬† (volc√°n): genuina del √°rabe.
  • Faxones/faxoes (jud√≠as):¬†h√≠brido portugu√©s, catal√°n e italiano.
  • Luxengero (adulador): es un pr√©stamo del antiguo occitano al catal√°n, castellano, portugu√©s e italiano.
  • Per forza (por fuerza): es com√ļn al catal√°n, portugu√©s e italiano.
  • Porsimolum¬† (perejil?, hinojo?):¬† es dif√≠cil de adscribir a una lengua determinada.

De los 31 vocablos genuinos de la lengua catalana destaco:

  • bil.la (significa rasg√≥n,¬†arrapiezo y venda, y se usa s√≥lo en Ibiza),
  • abalumado (agobiado),
  • barjaca (bolsa),
  • almucadas (capuchas),
  • fexes (haces),
  • launes (l√°minas),
  • manadas (manojos),
  • manillas (aros, pulseras),
  • redusir a memoria (hacer recordar),
  • pusad (en el sentido de ser muy exigente),
  • quisto (recaudador),
  • setcentas islas de nombre (setecientas islas de n√ļmero),
  • terrado (azotea),
  • cans (perros),
  • encomportable (insoportable),
  • ian face (hay delante),
  • el mundo es poco (el mundo es peque√Īo),
  • en√ßengir (rodear),
  • arreo (tot-arreu - sin excepci√≥n),
  • arriscada (atrevida),
  • √ße√ßiones (acceso de fiebre),
  • aver o tener lengua (obtener informaci√≥n por v√≠a hablada),
  • pardales (gorriones),
  • pellas (bandejas),
  • resurtir (retroceder, retirarse).

Léxico náutico y toponímico utilizado por Colón

De los 79 t√©rminos analizados, 69 (87,3%) son muy usuales en catal√°n, 37 (46,8%) son √ļnicamente usados en catal√°n, 26 (32,9%) son castellanos, pero empleados en catal√°n, y hay alg√ļn que otro en gallego-portugu√©s y franc√©s. Solamente un vocablo es usual en italiano y genov√©s. 16 (20,2%) se encuentran en gallego-portugu√©s¬† y uno en gasc√≥n. Otra palabra es genuina del gallego-partugu√©s, dos son italianas, tres francesas y el resto son normales en castellano y catal√°n.
Por otra parte, 11 (13,9%) t√©rminos estudiados son franceses, pero usuales en castellano y catal√°n y, de todos ellos, solamente uno es genuino del franc√©s; otro es provenzal, veneciano y¬† genov√©s, y otro usual en italiano. El resultado del an√°lisis de 10 palabras se√Īala que una es usual en dialectos suizos, del norte de Italia y de Baleares. Las restantes palabras son usuales en catal√°n, castellano, portugu√©s y occitano. En consecuencia, de 79 vocablos n√°uticos analizados 10 no son de la lengua catalana, pero los encontramos en castellano, gallego-portugu√©s y franc√©s.

Las 37 palabras o expresiones genuinas del catal√°n son las siguientes:

  • ampolleta (reloj de arena),
  • angla (ensenada),
  • agrezuela (en forma de crisol),
  • basa (fondo marino arenoso),
  • bojar (navegar o medir el circuito de una isla),
  • boltejar (por voltear, navegar ci√Īendo dando bordos alternativos y sucesivos),
  • boneta (vela supletoria),
  • broma (molusco ac√©falo que se introduce en las maderas ba√Īadas por las aguas de mar y las destruye),
  • camar√≠ (variedad del tibur√≥n y top√≥nimo existente en la isla de Formentera),
  • estar o ponerse a la corda (disponer las velas de una embarcaci√≥n de modo que ande poco o nada),
  • cheranero (socaire),
  • derrota (rumbo, camino),
  • jam√°s se desabarcan (jam√°s se alejan),
  • despalmar (limpiar, dar sebo y calafatear los fondos de una embarcaci√≥n),
  • enfundi√≥ (ech√≥ a pique),
  • farall√≥n (pe√Īasco abrupto que¬† sobresale en el mar),
  • tener farol o hacer farol (hacer se√Īales),
  • fisga (arp√≥n de varios dientes),
  • gabia (vela),
  • margalida (Margarita, isla de Venezuela e islote situado en la costa NW de Ibiza),
  • martinet (en castellano es martinete, el mart√≠n pescador, y top√≥nimo situado ala entrada del puerto de Ibiza),
  • poner nav√≠o a monte (varar la embarcaci√≥n en seco para carenarla o pintar sus fondos)
  • papahigo (vela mayor, sin bonetas),
  • portada (pacotilla),
  • reguardo (distancia prudencial que por precauci√≥n toma la nave para al pasar cerca de la costa o de un punto peligroso),
  • estar al reparo (navegar sin poner en peligro la embarcaci√≥n),
  • retreta (refugio),
  • revesos (del catal√°n ‚Äúrevesa‚ÄĚ -dura y d√≠ficil-: peces que en la barriga tienen una aspereza; si se despegan se hacen pedazos),
  • saona (de sazonar, y nombre de una cala de Formentera),
  • soldar (echar el escandallo al agua para averiguar la profundidad y la calidad del fondo),
  • sorgir (fondear),
  • sotil (peque√Īo),
  • surto (fondeado),
  • temporejar (mantenerse con poca vela, como haciendo tiempo),
  • ser√° tant avant (habr√° llegado),
  • terral (viento de tierra)
  • treo (vela mayor sin bonetas).

Otras 32 palabras son muy usuales catalán y prestadas a las otras lenguas hispánicas. De las 79 palabras analizadas, 69 de ellas (87,3%) se documentan en lengua catalana:

  • balcos (rachas de viento de poca intensidad),
  • sirga (maroma para tirar de una embarcaci√≥n desde tierra),
  • batel (embarcaci√≥n que llevaban los nav√≠os),
  • blandear (aflojar, amainar),
  • encabalgar (montar, doblar),
  • gabia, pozo (fondeadero),
  • tonina (at√ļn),
  • trabucar (volcar, zozobrar),
  • xarcia (aparejos y cabos de una nave),
  • bolina (ir de bolina es navegar ci√Īendo el viento, de modo que la l√≠nea de la quilla forme con el viento el menor √°ngulo posible),
  • resaca (movimiento en retroceso de las olas despu√©s que han llegado a la orilla),
  • vento abal (viento que sopla entre el Este y el Sur),
  • n√°caras (madreperlas),
  • jusente (bajamar),
  • cala (ensenada peque√Īa),
  • estar a la colla (esperar condiciones favorables para navegar),
  • conventos/comentos (uni√≥n de dos tablas),
  • cori (en el sentido de llegar¬† por arribada forzosa),
  • naveta (nave peque√Īa),
  • resegundava (se repet√≠a),
  • tramontana (Norte),
  • turbiada (turbi√≥n, turbonada),
  • amainar (arriar las velas de una embarcaci√≥n),
  • atara√ßana (arsenal de nav√≠os),
  • ensolvia (dilu√≠a),
  • entena (verga inclinada de las velas latinas),
  • escombrado (desembarazado, limpio),
  • passada (paso),
  • puntero (viento que viene por la proa)
  • sotavento (costado opuesto a aquel de donde viene el viento).

Hasta 20 palabras de los textos de Colón se documentan por primera vez en castellano. Correspondientes a 1492 tenemos:

  • barlovento (per-lo-vent, la parte de donde viene el viento, no documentada anteriormente en ninguna lengua),
  • bojar,
  • estar a la corda,
  • hacer farol,
  • fisga,
  • poner nav√≠os a monte (amont),
  • naveta,
  • papahigo,
  • estar al reparo,
  • sorgir,
  • temporejar,
  • terral
  • treo.
  • Resaca. Entra al castellano en 1492. Es francesa y catalanismo.
  • Restinga. Aparece en 1492. Es gallego y portugu√©s.

Términos posteriores:

  • Portada (pacotilla). Aparece en castellano en 1495. Se documenta en el Llibre del Consolat de Mar, del s.XIV.
  • Puntero (viento que viene por la proa). Apareci√≥ en castellano en el cuarto viaje (en 1503).
  • Despalmar (en 1502).
  • Estar a la relinga. En 1493. Procede del franc√©s.
  • Sargazo De. sarga√ßo, y este der. del lat. salix, -ń≠cis 'sauce'. 1. m. Alga marina, en la que el talo est√° diferenciado en una parte que tiene aspecto de ra√≠z y otra que se asemeja a un tallo. De esta √ļltima arrancan √≥rganos laminares, parecidos por su forma y disposici√≥n a hojas de plantas faner√≥gamas, con un nervio central saliente y ves√≠culas axilares, aer√≠feras, a modo de flotadores que sirven para sostener la planta dentro o en la superficie del agua.
  • Barlovento (la parte de donde viene el viento) no es palabra catalana ni castellana; tampoco italiana ni portuguesa. En lengua catalana es sobrevent. Barlovent es considerado equivocadamente un barbarismo, un castellanismo. Contrariamente, este ‚Äúextra√Īo‚ÄĚ vocablo deriva del catal√°n per lo vent, que tambi√©n significa ‚Äúla parte de donde viene el viento‚ÄĚ. Con la arabizaci√≥n del t√©rmino la "p" inicial se convierte en "b‚ÄĚ. Este hecho es caracter√≠stico del catal√°n hablado en Ibiza.
  • Por lo que se refiere a la palabra cheranero (socaire), √©sta no significa ni Carenero ni Quersoneso, como pretenden algunos historiadores, sino que se explica por el antiguo verbo catal√°n (siglo XIII) serenar, xerenar (calmar). Al xeraner (el que da socaire) lo castellaniza el Almirante en cheranero, en el apunte del d√≠a 6 de diciembre de 1492 (Hait√≠). Es necesario destacar que en catal√°n no existe la "ch", pues su funci√≥n es reservada a la "x". Adem√°s, el catal√°n hablado en Ibiza ‚Äďas√≠ como en otros sitios- presenta una tendencia a la palatizaci√≥n inicial: xindria (sand√≠a), xamarra (pelliza), xinglot (hipo), Xisco; en lugar de sindria, samarra, singlot, Sisco. Sin lugar a dudas,¬†la filolog√≠a explica el pol√©mico cheranero de Col√≥n, el cual proviene de su lengua materna: el catal√°n.

Colón y el alfabeto hebreo

La teor√≠a de Salvador de Madariaga, seg√ļn la cual los hermanos Col√≥n podr√≠an haber utilizado alguna forma cursiva y cifrada de la lengua hebrea, encaja perfectamente con las doce r√ļbricas utilizadas por el Almirante en otras tantas cartas aut√≥grafas dirigidas a su hijo Diego, en las que en el √°ngulo superior izquierdo aparecen ligados los caracteres hebreos bet y hai, abreviaturas de Baruch Haschem (Alabado sea el Se√Īor).

En mi obra Crist√≥bal Col√≥n, originario de Ibiza y criptojud√≠o [editado y publicado por el¬†Consell Insular d'Eivissa i Formentera, 1999, pp. 137-179] expongo la investigaci√≥n que he llevado a cabo sobre este signo, escrito de derecha a izquierda al modo sem√≠tico. Para ello he contado contado con la valiosa colaboraci√≥n del Archivo General de Indias, expertos del Gabinete Central de Identificaci√≥n de la Direcci√≥n General de Polic√≠a Judicial espa√Īola, y del Instituto de Manuscritos Hebreos Microfilmados de Jerusal√©n. Todo ello me permite afirmar, de manera cient√≠fica, que Col√≥n conoc√≠a la lengua hebrea. Por a√Īadidura, el fil√≥logo alem√°n Fritz Streicher [Die Kolumbus Originale, Spanische Forschungen I, G√∂rresgesellschaft, Munster i.W., 1928] afirma de manera categ√≥rica que la r√ļbrica est√° escrita por la mano de Col√≥n, lo cual invalida las voces que se han alzado durante a√Īos, seg√ļn las cuales el famoso lazo o r√ļbrica ser√≠a obra de alg√ļn archivero de la Casa de Veragua.

La lingua franca como coartada

Es evidente que cuando Col√≥n no conoc√≠a las palabras adecuadas en castellano las escrib√≠a en catal√°n y, en contadas ocasiones, en portugu√©s y franc√©s. Mi admirada Consuelo Varela [Crist√≥bal Col√≥n. Retrato de un hombre, Madrid, 1992, p. 68] dice que ‚Äúel Almirante era un hombre de mar acostumbrado a chapurrear mil lenguas‚ÄĚ, y que ‚Äúcon sus compa√Īeros se entend√≠a a las mil maravillas en la jerga que se llamaba entonces levantisca‚ÄĚ, es decir, del Levante, del Mediterr√°neo en general, mientras que ‚Äúla jerga marinera castellana apenas aparece en su l√©xico‚ÄĚ. Col√≥n -a√Īade- ‚Äúeducado entre italianos y portugueses, pero viviendo en Castilla, habla una lengua desconcertante, con pr√©stamos de todas ellas‚ÄĚ.

Respecto a la forma de hablar de Col√≥n quisiera¬† puntualizar que hoy en d√≠a nadie puede saber la pronunciaci√≥n que ten√≠a. Su conocimiento permetiria se√Īalar casi a ciencia cierta su nacionalidad. En cambio, s√≠ conocemos su manera de escribir. Debe tenerse en cuenta, adem√°s, que Las Casas dice ‚Äúque no penetraba del todo la significaci√≥n de la lengua castellana‚ÄĚ, hecho que excluye a los territorios de Castilla como cuna del Almirante, pero sin que nos d√© pistas de d√≥nde pod√≠a ser natural.

No pongo en duda que Col√≥n conoc√≠a la jerga levantisca, la lingua franca, lo cual se viene utilizando como coartada para seguir apuntalando al genov√©s Cristoforo¬†Colombo como descubridor del Nuevo Mundo. Sin embargo √©sta no pudo influir en sus escritos. En realidad, la lingua franca (Nueva Enciclopedia Larousse, Barcelona, 1981, vol. 6, p. 5844) es una serie de voces latinas que designan un sabir, que comprende elementos diferentes de lenguas rom√°nicas, del √°rabe y del turco en uso hasta el siglo XIX en los puertos mediterr√°neos. La lingua franca sirvi√≥, desde la √©poca de las Cruzadas,¬†de lengua comercial entre individuos de lengua turca o √°rabe, por una parte, y francos (cristianos) por otra. En Argel, donde era lengua de la chusma, fue empleada entre due√Īos y esclavos, y entre esclavos de lenguas diferentes. Alguna vez ha desempe√Īado el papel de lengua diplom√°tica, sobre todo en T√ļnez.

Para mejor comprensi√≥n de este aspecto, puede a√Īadirse que un sabir es una lengua de relaci√≥n mezclada a sabiendas, voluntariamente rudimentaria¬†en su vocabulario y en su estructura gramatical, usada con fines particulares entre individuos de lenguas diferentes.¬†Es importante explicar que los sabires son lenguas especiales limitadas a ciertos dominios: comercial, relaciones con esclavos y comunicaciones de orden profesional; y son verdaderas lenguas mixtas, m√°s o menos artificiales.

Ejemplos de sabir son el rusonorsk, la lengua de los pescadores rusos y noruegos; el chinook, la lengua híbrida de un pueblo amerindio que habitaba la costa del Pacífico en los actuales estados de Oregón y Washington; y los pidgin inglés de China, en vías de desaparición, así como el pidgin melanesio, conocido con el nombre de beach-la-mar, muy usado en la actualidad.

Cristóbal Colón no podía ser genovés

Las p√°ginas anteriores revelan que Col√≥n ten√≠a muy pocos conocimientos del dialecto genov√©s y del toscano. A este hecho hemos de a√Īadir el hecho probado por Las Casas y Ram√≥n Men√©ndez Pidal de que ni el castellano ni el portugu√©s eran su lengua materna. Lo cual nos permite presumir que deb√≠a ser catalanoparlante; es decir, natural de alguno de los territorios de la antigua Corona de Arag√≥n.

Es bien cierto que el Almirante ten√≠a asimismo grandes conocimientos de castellano, pero no los suficientes, seg√ļn he comprobado en la investigaci√≥n ling√ľ√≠stica. Por poner un ejemplo, cuando desconoce el vocablo adecuado, emplea un equivalente catal√°n. Es m√°s, en varias ocasiones ha de explicar su significado por suponer que los destinatarios de sus escritos (castellanos) no lo entender√°n. Podemos, pues, calificar a Crist√≥bal Col√≥n, hasta cierto punto,¬† de ‚Äúrecreador de la lengua castellana‚ÄĚ.

Crist√≥bal Col√≥n convivi√≥ y naveg√≥ durante catorce a√Īos con portugueses y franceses, y por ello es normal que usara t√©rminos y expresiones derivadas de la lengua francesa y portuguesa. A la luz de todo ello, una pregunta se impone: ¬Ņd√≥nde est√° la pretendida influencia del dialecto genov√©s y del toscano, base del actual italiano, en sus escritos? La respuesta ineludible es que √©sta no existe. En suma, gracias a una investigaci√≥n que me ha llevado muchos a√Īos, creo poder aportar una prueba importante, quiz√° decisiva, para demostrar que el genov√©s Cristoforo Colombo no pod√≠a ser el Crist√≥bal Col√≥n de los archivos espa√Īoles.

Para finalizar, una reflexión

¬ŅPuede acabar con el enigma de Col√≥n el hecho de que se haya identificado su lengua como catalanoparlante? No lo creo. Y soy pesimista aunque a los investigadores colombinos de Catalu√Īa¬† y a los de Mallorca, que tienen una lengua com√ļn (el catal√°n) les vaya muy bien mi investigaci√≥n.

Seguiremos con el di√°logo de sordos. Cada uno har√° la guerra por su¬†cuenta, y cabe recordar que en Espa√Īa los hay que quieren un Col√≥n gallego, extreme√Īo, asturiano, valenciano y toledano. Y lo m√°s grave es que todos los investigadores que defienden a capa y espada tan diferentes teor√≠as saben muy bien que Col√≥n no ten√≠a el castellano ni el gallego como lenguas maternas. Pero lo m√°s preocupante es que una buana parte de los investigadores de Catalu√Īa, socios como yo del Centre d'Estudis Colombins, secci√≥n de √ímium Cultural de Barcelona, pretenden que el navegante sea miembro de la rama m√°s o menos noble de los Colom de Barcelona, y no acaban de aceptar la posibilidad de que el Almirante y sus hermanos fueran miembros¬† de la poderosa familia jud√≠a conversa Colom de Ibiza.

Por a√Īadidura, aquellos afirman que el hecho de que Crist√≥bal Col√≥n utilizara muchos top√≥nimos de las costas¬†de Ibiza y Formentera para bautizar accidentes geogr√°ficos del Caribe¬†no prueba la relaci√≥n de Col√≥n con Ibiza. La toponimia es una ciencia auxiliar de la historia. Sinceramente, si los investigadores colombinos¬†del ¬†Principado de Catalu√Īa o los de Mallorca¬† pudieran aportar el dato de que en sus costas hay o hubo nombres de lugar trasladados al Caribe en el transcurso de sus viajes, el¬† "Caso Col√≥n", el Colongate, ya estar√≠a cerrado.

(Para más información: Nito Verdera. Cristóbal Colón, catalanoparlante, Editorial Mediterránea, Ibiza, 1994.)




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