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04-07-2018  (248 lectures)

La expedición militar mallorquina de 1366 a las islas Canarias

La expedición militar mallorquina de 1366a las islas Canarias;,.;v;,},;'.,1. PRIMEROS CONTACTOS ENTRE MALLORCA y CANARIASLas expediciones a las islas Canarias de los navegantes mediterrá-neos se datan en el primer tercio del siglo XIV. De otros pueblos históricosque las visitaron ocasionalmente en tiempos remotos, como losromanos, están apareciendo en el archipiélago vestigios arqueológicosdel más apasionante y controvertido interés. Pero habrá que esperara la fecha arriba indicada para que se compruebe, con respaldo cartográflcoy documental de imponderable valor, la presencia de genoveses,mallorquines y catalanes dentro del área del archipiélago atlántico.Ciñéndonos, en nuestro caso concreto, a las expediciones baleáricas,remitimos al curioso lector a nuestro libro: El obispado de Telde.Misioneros mallorquines y catalanes en el Atlántico, aparecido en 1960,donde se hallará copiosa información, literaria y documental, sobreeste apasionante capítulo de la historia de los descubrimientos y losviajes 1. De sus datos nos serviremos, en apretada síntesis, para encuadrary ambientar la expedición militar mallorquina de 1366 a las islasCanarias, capitaneada por el mílite Juan de Mora y que ha permanecidohasta ahora inadvertida entre los folio s de uno de los registrosdel Archivo de la Corona de Aragón.Las primeras expediciones mallorquinas hay que datarlas entre1340-1350. Tuvieron que ser reiteradas en cuanto a número, aunquela documentación oficial no haya revelado hasta ahora más que lafamosa de 1342, emprendida por los capitanes Francesc des Valer yDomingo Gual, a bordo de las cocas «Santa Créu», «Santa Magda-1 Patronato de la «Casa de Colón». Biblioteca Atlántica. Madrid, 1960, 188 pp.Estudios en memoria del Profesor D. Salvador de Mox6, 11. U. C. M. 1982 (497-504)498 Antonio Ruméu de Armaslena», «Sant Joan» y una cuarta más de nombre desconocido. Se tratabade una empresa comercial privada, en la que participaron diversossocios armadores, con apoyo y respaldo oficial, puesto que lostítulos y las cartas de crencia le van a ser despachados por Roger deRovenach, lugarteniente del rey de Mallorca, Jaime III. Puede darsecomo seguro que el objetivo de estas primeras expediciones era depredador,con la finalidad exclusiva de capturan indígenas, para suulterior venta en los mercados esclavistas mediterráneos, y adueñarsede ganado menor, ovejas y cabras, particularmente 2La fama de las islas Canarias, envuelta en cendales mitológicos, sedejó sentir en las antecámaras palatinas. El pontífice Clemente VI,preocupado por la cristianización de los aborígenes, tomó la firme resoluciónde erigir, en 1344, un nuevo reino atlántico, al que denominéPrincipado de la Fortuna, adjudicándolo al infante, de estirpe castellana,don Luis de la Cerda o de España, conde de Clermont y almirantede Francia. Este vástago de la casa real de Borgoña, movilizósus recursos y solicitó las más diversas colaboraciones, pero nuncallegó a posesionarse del fantástico trono>.Mayor trascendencia revistió, en cambio, la decisión que tomó elpropio papa Clemente VI, al erigir, una década más tarde, el obispadode la Fortuna, para que procurase la evangelización de los aborígenes.El primer prelado se llamó fray Bernardo, de la orden de Monte Carmelo,designado para la alta misión por medio de la bula «Coelestisrex regumx, dc 7 de noviembre de 1351. Iniciada la catequesis, los misionerosmallorquines se establecieron dentro del reino de Tolde, enla Isla de Gran Canaria. Este fue el motivo por el cual la nueva dió-cesis pasó a títularse obispado de Teide tEn el intermedio entre una y otra decisión de Clemente VI se habíanproducido en Mallorca importantes acontecimientos políticos.El más relevante de todos, el destronamiento del monarca de la islamediterránea, Jaime III; la consiguiente desaparición del reino y laproclamación como soberano del rey de Aragón, Pedro IV (1343)>.¿Abrigaron los reyes de Aragón propósitos de soberanía sobre elarchipiélago canario, sometido a la acción misional de cofrades, seglaresy religiosos regulares? Hay que contestar afirmativamente, porconservarse valiosos testimonios en el sentido expresado.2 El obispado de Telde, pp. 29-35. Antonio RUMEU On AUMAs.- «Mallorquines enel Atlántico», en Homenaje a Elías Serra Rafols. La Laguna, 1970, tomo III,pp. 262-264. Eran patrones do las naos Pone Magro, Bartolonieu Giges y GuiIbmPone.Ibídem (Ef obispado. ~3,pp. 39-43.Ibídem, pp. 46-StEl obispado de Tolde. Misioneros mallorquines y catalanes en el Atldntico,pp. 55-56.La expedición militar mallorquina de 1366... 499En 1352, dos piadosos mercaderes mallorquines, Joan Doria y JanmeSegarra, organizaron una nueva expedición evangelizadora a lasislas Canarias, en la que se enrolaron treinta misioneros baleáricosjunto con doce apóstoles neófitos indígenas, instruidos previamenteen las verdades de la fe. Clemente VI había otorgado a los expedicionariostoda suerte de indulgencias y gracias espirituales. Por su parte,el monarca Pedro IV se apresuró a brindar a los promotores su apoyoy protección.En un documento expedido el 14 de mayo de 1352, se daban instruccionesmuy precisas al capitán de la expedición, Arnaldo Roger,por parte del lugarteniente Guillén de Llagostera. El párrafo que másnos interesa decía así: ‘, domiciliado en la ciudad de Palma deMallorca, para aprovechar el agua de una fuente llamada «mestreArchivo de la Corona de Aragón (a partir de ahora será citada con la siglaA. C. A.): Maioricarunn registro 1424, [olio 84v. El texto íntegro puede verseen el Apéndice.“ Antonio DE BorARULJ.: Crónica del rey de Aragón D. Pedro IV o del Punyalet.Barcelona, 1850, p. 379. Crónica de Pere el Ceremoniós. Edición de FernánSoldovila en publicación conjunta titulada “Les quatre grans cróniq-uos». Barcelona,1971, pp. 1001-1158. Jerónimo ZURITA: Anales de Aragón. Institución «Fernandoel Católico,,. Zaragoza, 1978, tomo IV, libros VIII, IX y X.La expedición militar mallorquina de 1366... 501Pere’>, con objeto de utilizarla en el movimiento de molinos harineros11y traperos -Con posterioridad a la expedición canariense, hemos encontradootros cuatro documentos. Por el primero, 28 de octubre de 1369, esnombrado veguer <‘forensis» de la isla de Mallorca”. Por el segundo,1 de septiembre de 1370, es designado guarda y custodio del castillode <‘Senthuirio’>, emplazado en idéntica demarcación”. Por lo que respectaal tercero, 3 de febrero de 1382, se le autoriza a canalizar lasaguas de la fuente de Canet ‘<.El cuarto y último documento, 12 de septiembre de 1385, hace referenciaa Joan de Mora, doncel, hijo de nuestro biografiado. El reyPedro IV le hace gracia de un «marginal» en el término de «Pobla deVyalfag», en la isla de Mallorca, donde puede apacentar sus ganados “.El docuhento clavo sobre la expedición militar a Canarias está expedidopor el rey Pedro IV en la ciudad de Zaragoza, el 26 de juniode 1366. Va dirigido a Pedro Cardona, «atarazanero de la atarazanade nuestra ciudad de Mallorca». Y se identifica al capitán como <‘dilectusnoster Johannes de Mora, miles».La empresa bélica es definida en estos términos: «quatenus ad opusarmamcnti quod. - - Johannes de Mora. - - facturus est coram insulas deCanaria et alios hostes nostros. - »; texto que se corresponde con latraducción siguiente: ‘