17-09-2014  (1785 lectures)

Carta de Colom-Pere Posa

Se√Īor: Porque s√© que aur√©is plazer de la grand vitoria que nuestro Se√Īor me ha dado en mi viaje vos escriuo √©sta, por la qual sabreys c√≥mo en ueinte dias pas√© a las Indias con la armada que los illustr√≠ssimos Rey e Reyna, nuestros se√Īores, me dieron, donde yo fall√© muy muchas islas pobladas con gente sin n√ļmero, y dellas todas he tomado posesi√≥n por Sus Altezas con preg√≥n y uandera rreal estendida, y non me fue contradicho.

A la primera que yo fall√© puse nonbre Sant Saluador, a comemoraci√≥n de su Alta Magestat, el qual marauillosamente todo esto an dado; los indios la llaman Guanaham. A la segunda puse nonbre la isla de Santa Mar√≠a de Concepci√≥n, a la tercera, Ferrandina; a la quarta, la isla Bella, a la quinta, la isla Juana, e as√≠ a cada una nonbre nueuo. Quando yo llegu√© a la Juana segu√≠ io la costa della al poniente, y la fall√© tan grande que pens√© que ser√≠a tierra firme, la prouincia de Catayo. Y como no fall√© as√≠ villas y luguares en la costa de la mar, peque√Īas poblaciones, con la gente de las quales no pod√≠a hauer fabla, porque luego fuyan todos, andaua yo adelante por el dicho camino, pensando de no errar grandes ciudades o villas, y al cabo de muchas leguas, visto que no hau√≠a innouaci√≥n i que la costa me lleuaua al setentri√≥n, de adonde mi voluntad era contraria, porque el ivierno era ya encarnado, yo ten√≠a prop√≥sito de hazer del al austro y tanbi√©n el viento me dio adelante, determin√© de no aguardar otro tiempo y bolu√≠ atr√°s fasta un se√Īalado puerto, de adonde enbi√© dos hombres por la tierra para saber si hau√≠a rey o grandes ciudades. Andouieron tres iornadas y hallaron infinitas poblaciones peque√Īas i gente sin n√ļmero, mas no cosa de regimiento, por lo qual se boluieron.

Yo entend√≠a harto de otros idios, que ia ten√≠a tomados, c√≥mo continuamente esta tierra era isla, e as√≠ segu√≠ la costa della al oriente ciento i siete leguas fasta donde faz√≠a fin, del qual cabo vi otra isla al oriente, distincta de √©sta diez o ocho leguas, a la qual luego puse nombre la Spa√Īola; y fui all√≠, y segu√≠ la parte del setentri√≥n, as√≠ como de la iuana al oriente CLXXVIII grandes leguas por l√≠nia recta del oriente as√≠ como de la Iuana, la qual y todas las otras son fort√≠ssimas en demasiado grado, y √©sta en estremo; en ella ay muchos puertos en la costa de la mar sin comparaci√≥n de otros que yo sepa en cristianos y fartos rr√≠os y buenos y grandes que es maravilla; las tierras della son altas y en ella muy muchas sierras y monta√Īas alt√≠ssimas, sin comparaci√≥n de la isla de centre frei, todas fermos√≠ssimas, de mil fechuras, y todas and√°biles y llenas de √°rboles de mil maneras i altas i parecen que llegan al cielo, i tengo por dicho que iam√°s pierden la foia, seg√ļn lo puede comprehender, que los vi tan verdes i tan hermosos como son por mayo en Spa√Īa, i dellos estauan floridos, dellos con fruto, i dellos en otro t√©rmino, seg√ļn es su calidad.

I cantaua el ruise√Īor i otros paxaricos de mil maneras en el mes de nouiembre por all√≠ donde yo andaua; ay palmas de seis o de ocho maneras, que es admiraci√≥n verlas, por la diformidad fermosa dellas, mas as√≠ como los otros √°rboles y frutos e ieruas. En ella ay pinares a marauilla, e ay canpi√Īas grand√≠ssimas, e ay miel, i de muchas maneras de aues y frutas muy diuersas. En las tierras ay muchas minas de metales e ay gente instimabile n√ļmero. La Spa√Īola es marauilla: las sierras y las monta√Īas y las uegas i las campi√Īas, y las tierras tan fermosas y gruesas para plantar y sembrar, pa criar ganados de todas suertes, para hedificios de villas e lugares. Los puertos de la mar, aqu√≠ no haur√≠a crehencia sin vista, y de los r√≠os muchos y grandes y buenas aguas, los m√°s de los quales traen oro. En los √°rboles y frutos y yeruas ay grandes differencias de aqu√©llas de la Iuana; en √©sta ay muchas specier√≠as y grandes minas de oro y de otros metales. La gente desta ysla y de todas las otras que he fallado y hauido ni aya hauido noticia, andan todos desnudos, hombres y mugeres, as√≠ como sus madres los paren, haunque algunas mugeres se cobr√≠an un solo lugar con una foia de yerua o una cosa de algod√≥n que pa ello fazen. Ellos no tienen fierro ni azero ni armas ni son [par]a ello, no porque no sea gente bien dispuesta y de fermosa estatura, saluo que son muy te[merosos] a marauilla. No tyenen otras armas saluo las a[rm]as de las ca√Īas quando est[√°n] con la simiente, a [la] qual ponen al cabo un palillo agudo, e no osan usar de aqu√©llas, que m[uchas] vezes me [aca]eci√≥ embiar a tierra dos o tres hombres a alguna villa pa hauer fabl[a y] salir a [ello] sin n√ļmero, y despu√©s que los veyan llegar fuyan a no auardar padre a hijo, y esto no porque a ninguno se aya hecho mal, antes, a todo adonde yo aya estado y podido hauer fabla, les he dado de todo lo que ten√≠a, as√≠ pa√Īo como otras cosas muchas, sin recebir por ello cosa alguna, mas son as√≠ temerosos sin remedio. Verdad es que, despu√©s que aseguran y pierden este miedo, ellos son tanto sin enga√Īo y tan liberales de lo que tienen que no lo creer√≠an sino el que lo viese. Ellos, de cosa que tengan, pidi√©ndogela, iam√°s dizen de no; conuidan la persona con ello y muestran tanto amor que dar√≠an los corazones y quieren sea cosa de ualor, quien sea de poco precio, luego por qualquiera cosica de qualquiera manera que sea que se le d√© por ello sean contentos. Yo defend√≠ que no se les diesen cosas tan siuiles como pedazos de escudillas rotas y pedazos de vidrio roto y cabos de dagugetas; haunque quando ellos esto pod√≠an llegar, los paresc√≠a hauer la meior ioya del mundo; que se acert√≥ hauer un marinero, por una agugeta, de oro de peso de dos castellanos y medio; y otros, de otras cosas, que muy menos val√≠an, mucho m√°s. Ya por blancas nueuas dauan por ellas todo quanto ten√≠an, haunque fuesen dos ni tres castellanos de oro o una arroua o dos de algod√≥n filado. Fasta los pedazos de los arcos rotos de las pipas tomauan y dauan lo que ten√≠an como bestias. As√≠ que me pareci√≥ mal <y> yo lo defend√≠. Y daua yo graciosas mil cosas buenas que yo leuaua porque tomen amor; y allenda desto se far√°n cristianos, que se inclinan al amor e ceruicio de sus altezas y de toda la naci√≥n castellana; e procuran de aiuntar de nos dar de las cosas que tenen en abundancia que nos son necessarias. Y no conoc√≠an ninguna seta ni idolatr√≠a, saluo que todos creen que las fuer√ßas y el bien es en el cielo, y cre√≠an muy firme que yo, con estos nau√≠os y gente, ven√≠a del cielo y en tal catamiento me receb√≠an en todo cabo, despu√©s de hauer perdido el miedo. Y esto no procede porque sean ignorantes, saluo de muy sotil ingenio, y ombres que nauegan todas aquellas mares, que es marauilla la buena cuenta quellos dan de todo, saluo porque nunca vieron gente vestida ni semeiantes nau√≠os. Y luego que leg√© a las Indias, en la primera isla que hall√© tom√© por forza algunos dellos pa que deprendiesen y me diesen notia de lo que au√≠a en aquellas partes, e as√≠ fue que luego entendiron y nos a ellos, quando por lengua o se√Īas, y √©stos han aprouechado mucho. Oy en d√≠a los traigo que siempre est√°n de prop√≥sito que vengo del cielo, por mucha conversaci√≥n que ayan hauido conmigo. Y √©stos eran los primeros a pronunciarlo adonde yo llegaua y los otros andauan corriendo de casa en casa, y a las villas cercanas con bozes altas: Venit, venit a uer la gente del cielo. As√≠, todos, hombres como mugers, despu√©s de hauer el coraz√≥n seguro de nos, ven√≠an que non cadaua grande ni peque√Īo, y todos trayan algu de comer y de beuer que dauan con un amor marauilloso.

Ellos tienen <en> todas las yslas muy muchas canoas, a manera de fustes de remo; dellas maioras, dellas menores, y algunas y muchas son mayores que huna fusta de diez e ocho bancos; no son tan anchas porque son de hun solo madero, mas huna fusta no terná con ellas al remo porque van que no es cosa de creer, y con estas nauegan todas aquellas islas, que son inumerables, y traen sus mecaderías. Algunas destas canoas he visto con LXX y LXXX ombres en ella, y cada uno con su remo.

En todas estas islas no vide mucha diuersidad de la fechura de la gente, ni en las costumbres, ni en la lengua, saluo que todos se entienden, que es cosa muy sigular, para lo que espero qué determinarán sus altezas para la couersación dellos de nuestra santa fe, a la qual son muy dispuestos.

Ya dixe c√≥mo yo hau√≠a andado CVII leguas por la costa de la mar, por la derecha li√Īa de occidente a oriente, por la isla Iuana, seg√ļn el qual camino puedo decir que esta isla es maior que Inglaterra y Escocia iuntas, porque allende destas CVII leguas me queda, de la parte de poniente, dos prouincias que io no he andado, la una de las quales llaman Auau, adonde nace la gente con cola; las cuales prouincias no pueden tener en longura menos de L o de IX leguas, seg√ļn pude entender destos indios que yo tengo, los quales saben todos las yslas. Esta otra Espa√Īola en cierco tiene m√°s que la Espa√Īa toda desde Colonya, por costa de mar, fasta Fuenterau√≠a, en Uiscaya, pues en una quadra anduue CLXXXVIII grands leguas por recta l√≠nia de occident a oriente. Esta es para desear e [uista] es para nunca dexar, en la qual puesto [que de to]das tenga toma[d]a possessi√≥n por Sus Altezas y todas sean m√°s abastadas de lo que io s√© y puedo dezir, y todas las tengo por sus altezas qual dellas pueden disponer como y tan complidamente como de los reynos de Castilla. En esta Espa√Īola, en el lugar m√°s conuenible y meior comarca para las minas del oro y de todo trato, as√≠ de la tierra firme de aqu√° como de aqu√©lla de all√° del Gran Can, adonde haur√° grand trato e ganancia, he tomado possessi√≥n de una villa grande, a la qual puse nombre la villa de Nauidad, y en ella he fecho fuerza y fortaleza, que ya a estas horas estar√° del todo acabada, y he dexado en ella gente que abasta para semeiante fecho, con armas y artellar√≠as e vituallas por m√°s de un a√Īo, y fusta y maestro de la mar en todas artes para fazer otras; y grande amistad con el Rey de aquella tierra, en tanto grado que se preciaua de me llamar y etener por hermano, e haunque le mudase la voluntad a hofrender esta gente, √©l ni los suios no saben qu√© sean armas, y andan desnudos como ya he dicho. Son los m√°s temerosos que ay en el mundo, as√≠ que solamente la gente que all√° queda es para destroir toda aquella tierra, y es ysla si peligro de sus personas sabi√©ndose regir. En todas estas islas me parece que todos los ombres sean contentos con una muger, i a su maioral o rey dan fasta veynte. Las mugeres me parece que trabaxan m√°s que los ombres, ni he podido entender si tenien bienes propios, que me pareci√≥ ver que aqu√©llos que uno ten√≠a todos haz√≠an parte, en especial de las cosas comederas.

En estas islas fasta aqu√≠ no he hallado ombres mostrudos como muchos pensauan, mas antes es toda gente de muy lindo acatamiento, ni son negros como en Guinea, saluo con sus cabellos corrend√≠os, y no se cr√≠an adonde ay √≠mpeto demasiado de los rayos solares; es verdad quel sol tiene all√≠ grand fuer√ßa, puesto que es distinta de la li√Īa iquinocial veinte e seis grandes. En estas islas, adonde ay monta√Īas grandes, ay ten√≠a fuer√ßa el fr√≠o este yuierno, mas ellos lo sufren por la costumbre que con la ayuda de las viandas <que> comen con especias muchas y muy calientes en demas√≠a. As√≠ que mostruos no he hallado ni noticia, saluo de una ysla que es aqu√≠ en la segunda a la entrada de las Yndias, que es poblada de una iente que tienen en todas las yslas por muy ferozes, los qualles comen carne umana. Estos tienen muchas canaus, con las quales corren todas las yslas de India, roban y toman quanto pueden; ellos no son m√°s difformes que los otros, saluo que tienen en costumbre de traer los cabellos largos como mugeres, y usan arcos y flechas de las mismas armas de ca√Īas, con un palillo al cabo por defecto de fierro que no tienen. Son ferozes entre estos otros pueblos que son en demasiado grado couardes, mas yo no los tengo en nada m√°s que a los otros. Estos son aqu√©llos que tratan con las mugeres de matremomo, que es la primera ysla partiendo de Spa√Īa para las Indias que se falla, en la qual no ay hombre ninguno; ellas no usan exercio femenil, saluo arcos y frechas, como los sobredichos de ca√Īas, y se arman y cobigan con launes de arambre de que tienen mucho. Otra ysla me seguran mayor que la Espa√Īola, en que las personas no tienen ning√ļn cabello. En √©sta ay oro sin cuento y destas y de las otras traigo comigo indios para testimonio.

En conclusi√≥n, a fablar desto solamente que se ha fecho este viage que fue as√≠ de corida, que pueden ver Sus Altezas que yo les dar√© oro quanto ouieren menester con muy poquita ayuda que sus altezas me dar√°n agora, especiar√≠a y algod√≥n quanto Sus Altezas mandaran cargar, y alm√°stica quanta mandaran cargar; e de la qual fasta oy no se ha fallado saluo en Grecia en la isla de X√≠o, y el se√Īor√≠o la uende como quiere, y ligun√°loe quanto mandaran cargar, y esclauos quantos mandaran cargar, e ser√°n de los yd√≥latres. Y creo hauer fallado ruybaruo y canela, e otras mil cosas de sustancia fallar√©, que haur√°n fallado la gente que yo all√° dexo; porque yo no me he detenido ning√ļn cabo, en quanto el uiento me aia dado lugar de nauegar: solamente en la villa de Nauidad, en quanto dex√© asegurado e bien asentado. E a la verdad, mucho m√°s ficiera si los nau√≠os me siruieran como raz√≥n demandaua. Esto es harto y eterno Dios nuestro Se√Īor, el qual da a todos aquellos que andan su camino victoria de cosas que parecen imposibles. Y √©sta se√Īaladamente fue la una, porque haunque destas tierras aian fallado o escripto todo va por coniectura sin allegar de uista, saluo comprendiendo, a tanto que los oyentes, los m√°s, escuchauan e iuzgauan m√°s por fabla que por poca c[osa] dello. As√≠ que, pues nuestro Redemtor dio esta victoria a nuestros illustr√≠simos Rey e Reyna e a sus reynos famosos de tan alta cosa, adonde toda la christiandad deue tomar alegr√≠a y fazer grandes fiestas, y dar gracias solemnes a la Sancta Trinidad con muchas oraciones solemnes, por el tanto enxal√ßamiento que haur√°n en torn√°ndose tantos pueblos a nuestra sancta fe, y despu√©s por los bienes temporales que no solamente a la Espa√Īa, mas todos los christianos tern√°n aqu√≠ refrigerio y ganancia. Esto seg√ļn el fecho as√≠ em breue.

Fecha en la calauera, sobre las islas de Canaria, a XV de febrero a√Īo mil CCCCLXXXXIII.

Far√° lo que mand√°reys.

El Almirante.

Anima que venía dentro en la carta.

Después desta escripto y estando en mar de Castilla, salió tanto viento conmigo sul y sueste que me ha fecho descargar los nauíos, pero corí aquí en este puerto de Lisbona oy, que fue la mayor marauilla del mundo, adonde acordé escriuir a Sus Altezas. En todas las Yndias he siempre hallado y los temporales como en mayo. Adonde yo fuy en XXXIII días y volví en XXVIII, saluo questas tormentas que an detenido XIIII días corriendo por esta mar. Dizen aquá todos los hombres de la mar que iamás ouo tan mal yuierno no ni tantas pérdidas de naues. Fecha ha quatorze días de marzo.

Esta Carta enbió Colom al escriuano de ración de las islas halladas en las Indias. Contenida a otra de Sus Altezas.

 




versió per imprimir

Comentaris publicats

    Afegeix-hi un comentari:

    Nom a mostrar:
    E-mail:
    Genera una nova imatge
    Introdu√Įu el codi de seguretat
    Accepto les condicions d'ús següents:

    Per a participar en els comentaris l'usuari es compromet a complir i acceptar les següents normes bàsiques de conducta:

    • Respectar les opinions de la resta dels participants al fòrum, tot i no compartir-les necessàriament.
    • Abstenir-se d'insultar o utilitzar un llenguatge ofensiu, racista, violent o xenòfob, i no tenir cap conducta contrària a la legislació vigent i a l'ordre públic.
    • No enviar cap contingut amb copyright sense el permís del propietari. Si es considera oportú facilitar continguts d'internet amb copyright, cal escriure la URL completa perquè els altres usuaris puguin enllaçar-hi i descarregar-se els continguts des de la pàgina propietària.
    • Publicitat: No es permet enviar continguts promocionals i/o publicitaris.